| | Cuantos metros, kilómetros, millas ha recorrido, su caminar lento, contando cada paso que da y con una mirada baja y triste recuerda los bellos, malos y gratos recuerdos con su Padre. El viento está fuerte y cálido, al igual que los abrazos de su padre, que ha pesar que no son muchos y diría escasos, son grandes, fuertes y demuestran todo lo que sus palabras callan.
| | En un mar de recuerdo sus ojos se transforman sus ojos y todo lo que la gente le dice se materializa en lágrimas. Sus pasos son cada ves más lentos hasta que no logra aguantar la angustia de su corazón y el nudo de su garganta, El sabe que Dios hará un milagro, que no lo puede dejar así, que los cielos se abrirán y descenderá sanidad, pero en su corazón un mar turbulento de dudas comienzan a irrumpir la paz interior.
| | Un canto de angustia desde el interior, lo más profundo de su corazón comienza a latir. "Eres mi Padre, mi guía, el que mis caminos abrió, el que sin duda me amó". El silencio en ese momento se hizo eterno ni los árboles a quien tanto ama y siempre acompañan sus melodías no estaban con él. En un momento solo estaba el caminando, bajando su mirada para que nadie visualizara sus ojos con la esperanza de llegar a su hogar hablar con su papá y acostarse a su lado, al igual que lo hacía cuando pequeño.
| | Caminó y llegó a su hogar, subió la antigua escalera que anuncia que llegó alguien, entró a la pieza de sus padres y ahí estaba, se veía mejor, pero sus palabras son quebradas y cansadas. El chico le da la espalda y dice "Mejórate Pronto para que salgamos a caminar". Caminó hacia el primer piso sin aguantar las lágrimas y se tendió en el sillón para aferrarte a la esperanza.
| | MALDITO ciclo de la vida
Caminando.
